Otro año será…

Queridos Zombis de Málaga y alrededores:

Como ya os habréis figurado, este año no hemos convocado la Marcha Zombi. Por motivos personales, ninguno de los organizadores de las anteriores ediciones hemos encontrado el momento para poner la maquinaria de nuevo a rodar.

Esto no quita para que aquellos que os disfracéis de muertos vivientes y devoréis algún cerebro que otro en estos días, si os apetece, nos hagáis llegar la foto, que publicaremos encantados.

Esperemos que el año que viene los hados nos sean más propicios y volvamos a inundar el centro de Málaga de sangre y vísceras, como está mandado.

Abrazos pestilentes a todos!!!

Ya están las fotos de la Marcha 2012

Acabamos de publicar las fotos de la marcha de este año, para solaz de nuestros ojos y esperamos que de los vuestros. Como siempre, las fotos no hacen justicia al buen rato que pasamos arrastrando nuestros podridos despojos, sembrando el terror por las calles de Málaga. Podéis ver la galería completa seleccionando la entrada de menú “Fotos” y luego “Marcha Zombi 2012”. Y si alguien tiene interés en publicar algunas fotos, que contacte con nosotros veremos qué se puede hacer. ¡Hasta pronto!

Marcha Zombi 2012: ¡Gracias a todos!

Un año más hemos disfrutado de la compañía de los Zombis de Málaga a lo largo de nuestro recorrido por las calles del centro, al que la prensa local ha conferido ya el estatus de tradición de la noche malagueña (según podréis comprobar en nuestra inminente sección de Hemeroteca).

Como en ediciones anteriores, ha sido un placer recorrer con los muertos vivientes de nuestra ciudad para terror y deleite de los vivos; los miembros de Málaga Zombi os agradecemos desde el fondo de nuestros negros y podridos corazoncitos vuestra asistencia.

Este año, de nuevo, nos han acompañado los verdialeros redivivos cuyos cantos (al igual que sus gruñidos) hacen de nuestra marcha un evento único en su género, por lo cual manifestamos nuestro más sincero agradecimiento a la Panda Los Baños del Carmen y, en especial, a Laura. Y entre la masa de cuerpos putrefactos, toda una variada galería de heridas, abrasiones y amputaciones: los fugados del Arkham Asylum con sus monos amarillos, bozales y peligrosidad social; los sufridos policías (más vale tarde que nunca); la chica con la lata de refresco de cola incrustada en el pecho; redneck zombis, resucitados varios, e ilustraciones de manuales de anatomía andantes. Queremos mencionar especialmente también a Alejandro Castroguer, quien nos acompaña en la marcha desde sus primeras ediciones. Y, en fin, muchas gracias a todos los asistentes e, incluso, a quienes quisieron asistir y no llegaron a tiempo (que los hay) o se les pasó la fecha (que también los hay).

Para el año que viene nos hemos propuesto ser más activos, más participativos, y lograr que la próxima marcha sea todavía mejor, convocar a más cadáveres y disfrutar más, si ello es posible. Valorando los pros y contras de hacer coincidir la marcha con la fiesta de Halloween, hemos llegado a la conclusión de que es preferible que sea un evento separado, un sábado próximo a la indicada celebración, con el fin de que no interfiera con horarios laborales, puentes, macro-fiestas, o deseos ocultos de disfrazarse de vampiro o batman.

En breve tendréis noticias nuestras, con fotos de la marcha y artículos (y esta vez no vamos a tardar tanto en publicarlas, o eso esperamos). Mientras tanto, reposad en vuestros oscuros rincones, mientras soñáis con rojos festines. Hasta el año que viene…

LA HORA DEL MAR, de Carlos Sisí

Vale, sí, no es una novela de zombis. Concedido. Pero es una novela en la que Málaga tiene un papel muy destacado, y, además, su autor es unos de los máximos exponentes del género gracias a su trilogía “Los Caminantes”, por lo que el comentario aquí está más que justificado. Y, en todo caso, la temática apocalíptica de “La Hora del Mar”, un cocktail de sucesos inexplicables -a caballo entre la criptozoología y la invasión alienígena- a buen seguro es muy del gusto de todos los aficionados a las pandemias aniquiladoras, máxime cuando la historia está aderezada con generosas dosis de acción trepidante y muchas de las más modernas teorías de la conspiranoia sobrenatural.

Con “La Hora del Mar” Carlos Sisí nos ofrece un recorrido global por un mundo que se enfrenta a su propia extinción: los océanos se llenan de peces muertos y extrañas luces, un persistente zumbido sobrecoge toda la tierra, terremotos, tsunamis, y criaturas de pesadilla que arrasan las ciudades costeras ante la impotencia de los ejércitos (y, especialmente, entre estas ciudades, Málaga y su Alcazaba como punto de acceso al fin de la existencia humana). Una historia de proporciones épicas con mensaje ecologísta digna de la mejor superproducción de cine de catástrofes, en la que, como es ya marca de identidad del autor, encontramos un puñado de personajes comunes y corrientes que -por exigencias del guión- se enfrentan a circunstancias extraordinarias que les obligan a sacar lo mejor -o lo peor- que llevan dentro. La rebelión de la naturaleza contra la huminadad es la justificación perfecta para que Carlos Sisí vuela a impartir una magistral lección sobre el concepto mismo de la humanidad, sobre lo que nos hace humanos: el sacrificio, la bondad, el compromiso, el ansia de conocimiento, y tantas otras virtudes cuya presencia o ausencia destacan en los héroes y villanos accidentales que campan por las páginas de “La Hora del Mar”.

Todo ello, además, urdido con los sabios mimbres narrativos de Carlos Sisí, maestro del cliffhanger, y auténtico traficante de adicción pura y dura, que hace que sea casi imposible soltar la novela hasta llegar a su final. Tras leer “La Hora del Mar” está claro que Carlos Sisí es -por derecho propio- una de las voces más autorizadas en la literatura de terror y ciencia ficción del panorama nacional, que maneja con la misma soltura una horda de no muertos que una invasión de monstruos marinos, y que nadie volverá a mirar igual las gambas de la paella.

EL MANANTIAL, de Alejandro Castroguer

Vamos a prescindir por un momento de toda la pirotecnia de sexo y violencia que fluye a lo largo de “El Manantial”, y que emparentan a la obra con clásicos de la letra impresa en sangre y semen (a la referencia más obvia de “El Señor de las Moscas” se pueden añadir desde las no menos obvias peripecias del “entrañable” Patrick Bateman de “American Psycho” hasta los desvaríos eugenésicos de “Las Benévolas”, pasando por el sadismo homo de Dennis Cooper). Si conseguimos bucear en las inquietas aguas de la obra, apartando los miembros –genitales o no– amputados que flotan con la corriente, nos enfrentamos a la esencia del mal, y a una incómoda reflexión sobre su carácter congénito o adquirido, y es ahí donde radica el principal interés de la novela.

No sabemos cuál es el origen de la enfermedad que ha transformado a la población en cadáveres hambrientos –más allá de la referencia a un posible accidente en el que están involucrados bombarderos cargados de cabezas nucleares–, y esto nos genera la misma inquietud que ya pudimos disfrutar en “La Carretera” de Cormac McCarhy. Pero más inquietante que lo anterior es el hecho de que tampoco sabemos –ni nos atrevemos a  imaginar– cuál es la fuente de la violencia física y psicológica de Abel y Verona, dos adolescentes criados en lo que más podría parecerse a una burbuja de protección dentro de un mundo completamente destruido. ¿Es uno de ellos intrínsecamente malvado y el otro se limita a aceptarlo y dejarse llevar? ¿Son las circunstancias extraordinarias que les impone la realidad las que han ido esculpiendo el carácter de los muchachos? ¿Existe la esperanza de un comportamiento humano, honesto y –en fin– bueno en alguno de ellos? La respuesta a estos interrogantes hay que buscarla en el devenir de la historia, y en las claves que Alejandro Castroguer ofrece al lector a lo largo de la misma: la relación con el padre ausente y el libro Malcovaldo de Italo Calvino, que ejerce de secreto manual de instrucciones del buen salvaje que se afana en buscar lo bello y lo bueno en una naturaleza mutada por la codicia consumista.

Dicho esto, sería injusto reducir “El Manantial” al indicado proceso reflexivo, pues los folleteos (las cosas por su nombre) y las torturas que jalonan la obra –y que, a veces, hacen difícil distinguir entre unos y otras– encajan a la perfección en una trama que avanza con la viscosidad e inevitabilidad con la que manan los fluidos corporales, y que atrapa al lector en su implacable devenir, trascendiendo géneros y convencionalismos.

 

Marcha Zombi de Málaga 2012 – Llamamiento de Málaga a los pueblos lejanos

Todo parece indicar que el fin de los días está cada vez más cerca. El apocalipsis se cierne sobre nosotros, la edad del hielo nos acecha, el sol se intensifica por momentos, todos los sistemas están paralizados, la fusión nuclear es inminente, y la cosecha de trigo viene bastante chuchurría este año.
En este contexto, la cuarta edición de la Marcha Zombi de Málaga se presenta como la mejor manera de pasar un buen rato, por lo que te animamos a unirte a la horda de muertos vivientes que el día 31 de octubre de 2012, a partir de las 22:00 horas, recorrerá las calles de Málaga partiendo de la Plaza de la Constitución.
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Marcha Zombi 2011: ¡Gracias!

¿Por dónde comenzar, cuando las palabras inevitablemente van a quedar cortas?

En la Marcha Zombi de Málaga 2011 ha habido de todo: sacerdotes y monjes ansiosos de sangre, hadas redivivas, soldados vueltos de la tumba para guerrear contra los vivos, peregrinos, novios unidos por un hambre infinita, supervivientes disparando flashes, cirujanos, científicos, escritores, peluches, glorias del pop, momias, cadáveres amputados, muertos de épocas pasadas, y verdialeros.

Aún no nos hemos repuesto de la emoción de comprobar cuántos buenos aficionados a los zombis en nuestra ciudad, qué  ingeniosos los disfraces, y qué ganas le ponen al noble arte de asustar a los vivos, con buen humor y con gracia; todo esto los organizadores de la Marcha Zombi de Málaga os lo queremos agradecer. Nuestro único objetivo con la organización de este evento es que la gente pase un buen rato compartiendo con otros la pasión por el género zombi, y este objetivo se ha visto cumplido con creces con vuestra asistencia y con vuestra actuación. Nuestro negro, podrido y seco corazoncito late sin control desde la noche pasada. De nuevo, gracias.

Desde este momento, sin prisa pero sin pausa (como buenos muertos vivientes), nos ponemos manos a la obra para que la Marcha Zombi del año que viene sea todavía mejor que esta. Por supuesto, estamos abiertos a vuestras ideas, comentarios y críticas, que nos podéis enviar a través de nuestra página web, twitter o facebook. Os mantendremos informados: ¡estad atentos!

Carlos Sisí: ínclito sponsor oficial y Padrino de la Marcha Zombi de Málaga 2011

Carlos Sisí (¿hay alguien todavía que no sepa quién es? no nos lo creemos) ha donado a la organización de la Marcha Zombi de Málaga tres ejemplares de su best-seller quema-pestañas lectoras “Hades Nebula”, tercera parte (y final, de momento) de su saga “Los Caminantes” (si estás leyendo esto en esta web, tampoco nos creemos que no sepas qué es), los cuales serán utilizados como premios a los tres zombis mejor caracterizados y/o que demuestren mayor entrega durante la Marcha Zombi del sábado 29.

Ante tamaña generosidad, y visto que el título que tuvimos a bien otorgarle el año pasado (Santo patrón y benefactor) le resultaba un tanto barroco, este año hemos decidido nombrar a Carlos Sisí Ínclito sponsor oficial y Padrino de la Marcha Zombi de Málaga 2011, con dos puntualizaciones que exponemos a continuación:

Primera.- El uso del barbarismo “sponsor” está admitido por la RAE.

Segunda.- El término Padrino va con mayúscula porque nuestra intención es que evoque tanto al padrino tradicional al que estamos acostumbrados en el ámbito de las celebraciones de nuestro entorno socio-cultural, como -por supuesto- a Don Vito Corleone, porque nos consta que Carlos es un tío con un elevado concepto de la Justicia y el Respeto, bueno y tolerante con los suyos, pero que cuenta con una red organizada de adeptos capaces de cortarle la cabeza al caballo de cualquier meapilas que ose tocarle las narices a su Don. De momento, puede observarse que Carlos realizado un par de llamadas y movido unos cuantos hilos para hacerle al Meteosat una oferta que no pueda rechazar, de forma que las previsiones de lluvia para el sábado han disminuido considerablemente.

Muchas gracias por todo, Carlos.